Edward Hopper y Alain de Botton- Hablando del confinamiento y de viajes

La soledad fue el tema más abordado por este pintor del siglo XX, que inspirado por los impresionistas y post-impresionistas del París bohemio; evolucionó su arte de un expresionismo a un realismo más ícono de la modernidad estaudounidense. Pero, no caigamos en conceptos de arte. Regresando a la soledad; Hopper, siendo introvertido, se sentía atraído a espacios silenciosos que sugieren melancolía y que nos muestran a nosotros mismos nuestro lado más vulnerable.

En su libro «El arte de viajar», el filósofo Alain de Botton explica a través de las pinturas de Hopper, como nos estamos limitando con el concepto «lugares de viaje» solo a los destinos. Pero, qué pasa con los aeropuertos, las salas de espera de estaciones de autobús/tren, las gasolinerías y hoteles/moteles de carretera, las cafeterías de camino? Esos también son lugares de viaje y aunque no parezcan, resultan interesantes si nos atrevemos a disfrutar nuestro paso por estos lugares en la contemplación de nuestro ser.

A qué voy con esto. Pues parece que: al confinamiento y a los viajes los une una delgada línea: la soledad. Pensemos ¿por qué viajamos? No solo para conocer. También para escapar de un lugar, de una persona, de un recuerdo, de una rutina… Y cuándo ya viajamos demasiado, ¿no nos da melancolía por el hogar y queremos ya regresar? A lo nuestro, a nosotros, a estar solos. Irónico; pero en todo momento, queremos rechazar la soledad para no enfrentarnos a nuestro interior, y terminamos en ella misma nuevamente.

Mi idea es, que los cuadros de Hopper sean inspiración para no dejar atrás este ejercicio de instrospección y revaloración de la vida que la pandemia nos trajo. Que reactivemos un turismo consciente, más responsable y comprometido. Observemos al revés, de afuera hacia adentro, en la llamada:

«paradoja del aislamiento en medio de la visibilidad.»*

Sociólogo Richar Sennet

Aquí repliqué 3 fotos de Hopper durante uno de mis viajes de negocios. Sola pero no sola.

Iaia y Yayos son mis apodos de cariño con mi familia. De pequeña no podía decir mi nombre, y esas dos formas fueron las que podía pronunciar cada vez que me preguntaban: «¿Cómo te llamas?».

Me dedico al turismo, lo que me permite viajar mucho, tanto por negocios como por placer. Me encanta hacer maleta y planear qué empacar para mezclarme con la cultura del lugar que visitaré. Planeo mis viajes, estudio los destinos y sueño con todo lo que quiero vivir y probar en esos nuevos lugares.

Mi blog es una mezcla de lo que más amo: viajar y escribir. Es un espacio donde comparto las ideas que surgen mientras exploro el mundo, cosas que me inspiran y que espero los inspiren a ustedes a perseguir lo que desean y aman.

Pretendo ayudarles a viajar, motivarlos a hacerlo con su propio estilo y disfrutar de experiencias que marcan la vida y nos ayudan a descubrirnos, reconocernos o revolucionarnos.

Escribir para mí es una forma de desahogo, de volver a encontrarme cuando siento que me he perdido entre los estereotipos sociales. Me gusta leerme y recordar quién soy, descubrir una nueva aventura viajera y lanzarme a ella. En el proceso, me reconecto con mi esencia y, aunque cambio, siempre termino siendo una versión mejorada de mí misma.

Léanme…

Escríbeme: illari.ic@gmail.com